Se supone que aquellos vecinos que se asentaron hace casi 800 años en la ciudad, hasta su expulsión, ya advirtieron dónde podrían llegar las crecidas del río y diseñaron su altura.
El arco de herradura, aunque su origen de diseño es visigodo, denota su adaptación de uso a la construcción árabe tradicional del puente. Foto: Luis Barra.
De todas formas, para los guadalajareños, arriacenses o alcarreños que han convivido siempre con el puente árabe sobre el río Henares, no debemos ignorar la paciencia y previsión que tuvieron sus arquitectos (musulmanes más que previsiblemente) para elaborar una obra que persiste a las vicisitudes meteorológicas después de más de mil años.
Desconocemos cómo estaba desarrollada la ciencia de la meteorología en los tiempos del califa Abderramán III, fecha en que los historiadores datan su construcción. El caso es que los ciudadanos del siglo XXI parece que seguimos confiando más en su factura final/construcción. En el vertiginoso siglo XX continuamos confiando en su estructura pétrea para que los vehículos ya a motor y de gran tonelaje siguieran cruzando entre las dos riberas del río Henares. (Hasta las grandes estructuras y pesadas de la Central Nuclear de Trillo eligieron este puente árabe en vez del de hormigón sobre la A-2 en su día).
Foto: Luis Barra.Y así ha sido hasta los que continuamos sirviéndonos de su paso cómodo.
No al modo de San Cristóbal (Christóphoros); o sea 'portador de Cristo' el cual vadeó los ríos hasta la cintura con Jesús al hombro según la tradición cristiana.... Que sigue siendo así patrono de los transportistas y conductores. Hay que seguir teniendo memoria y referentes.
San Cristobal; pintura de José RiberaVolviendo a los 'pontífices', creadores de puentes, el de Guadalajara parece ser una de las mejores infraestructuras que han aguantado el paso del tiempo en su función civil de toda la ciudad de Guadalajara. En los últimos treinta años se están cuestionando estructuras más o menos recientes.
Las murallas de la ciudad han ido desapareciendo porque en el siglo XIX apenas tenían función de defensa militar. Pregúntese ahora si erraron en su día en Lugo o Ávila, por ejemplo, ya que no tenían la perspectiva del turismo en su momento.
Foto: Luis Barra.El sistema de saneamiento o alcantarillado de la medina de Guadalajara apenas persiste, aunque quedan muchas arcadas de origen árabe o ya bajo dominio castellano bajo el casco antiguo (1.085 según la tradición) ). Lo que llaman cuevas' entre la plaza de Santo Domingo y las diversas calles transversales que culminan en los edificios de la calle Miguel Fluiters, algunas convertidas el pubs o lugares de ocio en su momento. Al final rebosarían hasta el palacio del Infantado y el barrio de 'Cacharrerías'.
Hay todo un laberinto de galerías construidas desde la calle La Mina hasta la plaza de España, pasando por la plataforma de la concatedral de Santa María o calle Sinagoga que arqueológicamente están por descubrir y poner en valor.
Complicado por las propiedades privadas y aportes económicos a realizar. Hasta existe un aljibe con arcadas árabes por desvelar todavía.
Archivo GD.El puente árabe, a veces vandalizado por no haberle saber transmitido su valor patrimonial a generaciones actuales, resulta que en crisis hidrológicas realiza su función de comunicación y conexión permanente entre la alta ciudad de Guadalajara y la baja, a la altura de la estación de ferrocarril y sus caminos hacia Cuenca o el norte de la provincia y Zaragoza.
Sí... es muy bonito, pero el diseño de un puente no atiende a funciones estéticas. El puente árabe aguanta.
El 'ojillo' es en realidad la 'escala o medida' que nos marcamos en 2025, como siempre hemos hecho, para ponderar la prudencia que tenemos que tomar ante el volumen de cauce de nuestro río Henares, al que casi siempre le hemos dado la espalda políticamente y socialmente. Casi ningún gobernante de la ciudad ha querido integrar en la vida social al Henares, excepto cuando en los años 90, el alcalde José María Bris vio la necesidad de construir la mota para seguridad mayor de los habitantes de la nueva urbanización, llamada La Chopera y que tan determinante ha sido ahora para la seguridad de los vecinos de esa zona.
Lejos quedan los recuerdos de la 'playa' de Guadalajara en los calurosos veranos de principos de los setenta cuando las familias acudían a bañarse en las riberas, junto al actual campo de fútbol dedicado al árbitro 'Pedro Escartín'. Poco nos importaban entonces los vertidos de las industrias aguas arriba provenientes del polígono de El Henares. Coches Seat 600, 850 u otros modelos se acumulaban en las explanadas cercanas en los días de canícula cuando no se podían acercar a las riberas del Mar de Castilla, (Sacedón, por ejemplo).
Tengamos memoria. Los actuales sobre todo. Y conocer y tantear mínimamente de dónde venimos.
Esta sí que es la manera en la que se debe perseguir a los que por educación no respetan el patrimonio y memoria de Guadalajara.